"El arte es un paso desde lo visible y conocido, hacia lo desconocido." Kalil Gibran

domingo, 29 de junio de 2014

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj

Ilustrando...a Julio Cortázar



"Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj"
Ilustración by patzyar - © All Rights Reserved

“Piensa esto: Cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearas contigo. Te regalan –no lo saben, lo terrible que es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se te rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia a comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.” Julio Cortázar


Un texto provocativo, que invita a pensar…sobre cómo el tiempo ha sido “encerrado” en un objeto de consumo. Cuando te regalan un reloj, te regalan los límites de tu tiempo, un tiempo acotado sobre el que te crean una obligación. Dejas de ser sujeto, para ser "tú" el objeto del sujeto "tiempo". (Patzy)


12 comentarios:

Cayetano Gea dijo...

Una gran idea la tuya la de poner imágenes a textos, sobre todo si se trata de joyas -no me refiero al reloj- literarias, como este texto de Cortázar, ese incomparable cronopio.
Un saludo.

Patzy dijo...

Cayetano:
Gracias, en realidad es un "retorno a las fuentes", porque así nació este blog. Te habrás dado cuenta que el diseño digital para mi es un juego, un complemento. Me entretiene experimentar la tecnología, desde la creación del personaje 3D, hasta su inserción en el contexto. Creo que eso tiene que ver más con la ilustración que con la creación. Por supuesto que mi parte creativa la exploto, pero en mi óleos, que por ahora no forman parte de lo que muestro en mis blogs y que, tal vez, alguna vez haga. En ese caso se sorprenderían mis lectores, la patzy pintora es bastante diferente de esta! Aquí juego, allá me pongo más seria! Jaja! Abrazos.

Mabel B. Granata. dijo...

Me encanta la entrada con la genialidad de Cortázar, y me encantó tu agregado:
" Dejas de ser sujeto, para ser "tú" el objeto del sujeto "tiempo".
....
Me encanta tu estlo Patzy!!! Un beso querida amiga! y feliz comienzo de semana (sin demasiados relojes)

Patzy dijo...

Mabel:
Gracias...acá estoy haciendo algunos cambios. He dejado de escribir un poco, para ilustrar lo que escriben los que saben. Me siento así en terreno más seguro (zapatero a tu zapato), y me muevo más a mis anchas, disponiendo de un poco más de tiempo, para ilustrar. Ya ves, justamente, estoy de tratando de salirme un poco de la "presión de relojito"! Jaja! Abrazotes, y excelente semana per te!

Pedro Garcia dijo...

Por mi rebeldía, entonces aún desconcida, el primer reloj que me regalaron, me lo trajo mi padre de los Estados Unidos y era digital, se me cayó al suelo ante el ascensor el primer día. Nunca llegó a ver la luz de este otro continente. Cuando murió mi madre, cuarenta años después me regaló un segundo reloj, quizás logró perdonarme el primero, que aun permanece entre guardado y perdido en el local.
Pobre Cortázar nunca llego a imaginar que cuando te regalan un reloj te regalan una cámara fotográfica, una conexión a internet, un teléfono y otros mil objetos más encerrados en uno a fin de robarte el tiempo que se mide y sobre todo arrebatarte la soledad. Pedro.

Patzy dijo...

Pedro:
Gracias! Porque cuando publicaba el artículo pensé exactamente esto que te has tomado el trabajo de explicar tú...en la era digital, a Cortázar le faltaría otra parte del cuento! Hoy en día, la hora nos invaden en cada objeto, teléfono celular, televisor, Ipod, microondas, heladeras, etc, etc... Por si no nos quedaba claro con un sólo objeto, ahora nos recuerdan las horas regaladas en todos ellos juntos!!!! Tic,tac,tic,tac!

Rodolfo Pace dijo...

Hace años que abolí el reloj, soy de los que preguntan, señora tiene hora, y te digo más próximamente aboliré el calendario, pero reconozco que la perversidad de la dictadura horaria te mantiene informado sobre la misma desde cualquier rincón de tu casa. Como en tu magnífica ilustración terminamos postrados, retenidos por esos números titilantes que nos informan que cada vez nos falta menos para el final.

Patzy dijo...

Rodo:
Lo imaginè, de todas formas me sorprende, dicho sea de paso, que veo ya muy pocas personas con reloj pulsera...probablemente, los que aùn mantienen la "atadura horaria cerebral", cotejen la hora todo el tiempo, pero ahora en el telèfono celular...aunque ya el hecho de no tener ese adminìculo permanentemente abrochadito en tu muñeca, te libera un poco màs! Los que aùn trabajamos en relaciòn de dependencia (y menos aùn yo, que trabajo en escuelas y no me puedo aparecer a dar una clase en el recreo), no podemos hacernos los "liberados totales", pero confieso que serìa lindo! Ja! Gran abrazo, Rodo, siempre es un gusto recibir tus comentarios y visitas.

ANTONIO CAMPILLO dijo...

A pesar de tu muy certera opinión sobre el texto, excelente, de Cortázar, Patzy, el reloj posee la malvada capacidad de medir, de señalar y de amedrengtar, a quien lo posee. Sin la medida tan precisa del tiempo la vida creo que sería más serena, menos incoherente y, por supuesto, menos vigilada. Estar pendiente del reloj, como estarlo de cualquier otro aparato que nos someta a su tiranía es una maldición. Sí, nos regalan al reloj, a la rutina medida en un sistema diferente al utilizado normalmente por raciocinio elemental, nos inducen a perseguir constantemente esas agujas, esos números que llegan a ser signos que provocan tensión y desesperanza. Excelente montaje.

Un cariñoso abrazo, querida amiga Patzy.

Patzy dijo...

Antonio:
Confieso que nunca fui una "reloj-dependiente", pero es porque tengo "un reloj incrustado en el cerebro"! Jaja...Por momentos, cuando necesitas llegar en horario a algún lado, es una ventaja la mía, pero por otro, cuando es domingo y te gustaría dormir más de lo previsto, es un "pelmazo". Tic-tac...mi reloj cerebral siempre atento, me despierta cuando "canta el gallo", sin que nadie se lo pida! Gran abrazo, y gracias por estar.

Arianna dijo...

Questo mi piace assai! Ciao, Arianna

Patzy dijo...

Arianna:
Grazie!! Un piacere leggerti anche qui. Forte abbraccio!

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