"El arte es un paso desde lo visible y conocido, hacia lo desconocido." Kalil Gibran

sábado, 15 de junio de 2013

Vergüenza ajena

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La “vergüenza ajena” se puede definir como ese sentimiento que experimentamos respecto de un determinado acto perpetrado por un tercero, y que nos suele incomodar, hasta tal punto, que lo sentimos como algo que hubiéramos hecho mal nosotros mismos. Es como una empatía negativa, sentimos lo que hizo el otro como propio, pero, al mismo tiempo, sabemos que nosotros jamás hubiéramos sido capaces de hacer eso mismo. Ahora bien, dónde o respecto de qué actos uno pueda experimentar este sentimiento, es bien diferente. No todos nos avergonzamos de las mismas cosas. Habrá quienes, directamente, no sean ni siquiera capaces de sentir vergüenza, los impúdicos, los indecentes, los libertinos, los inmorales…en fin, los desvergonzados. Y si ni siquiera sienten vergüenza ante situaciones que a muchos parecen incomodar, difícil será que la sientan, o que les importe siquiera, si otro sujeto, distinto de sí mismos, comete un acto vergonzante, o tal vez no consideren a ese acto como vergonzante, y ni siquiera lo registren, lo ignoren. 
No sé por qué, o sí lo sé pero no lo quiero aceptar, este es un sentimiento que me invade cada vez con más asiduidad. Sin lugar a dudas la edad tiene un peso en todo esto. Hace rato que dejé de ser una adolescente, una despreocupada. Por el contrario, la madurez me trajo muchas más preocupaciones y planteamientos de los que me hubiera gustado tener o hacerme, respectivamente. Podría, tranquilamente, ir por la vida sin tener que meterme en “camisa de once varas”, y dejar que los otros se hagan responsables de sus actos. Pero no, un sentimiento es lo que es, se siente y ahí está. Y lo magnifico, lo generalizo, y lo trato de analizar desde mí y, como si fuera Dios, desde los demás. Ni soy Dios, ni soy “vos”. Pero qué es lo que nos está pasando? Te lo has preguntado tú? Por qué siento que día tras día son más los motivos que me llevan a experimentar esta vergüenza? Tendré una educación “demodé”? No, me resisto. Me fui adaptando, lo sé. Justamente mi educación libre me lo ha permitido, si hoy no es esto, esto es aquello, aquello es así, y con unos cambios puedo yo encajar en “aquello” con mi “esto”. Sin embargo, hay muchas cosas de las realidad que me golpean, cosas que yo misma no tengo acceso a modificar. Como una cinta de terror que se desliza ante mis ojos y sólo me queda seguir mirando, no puedo levantarme de este cine.
Para mí la vergüenza ajena es un sentimiento muy incómodo, porque no permite redimir la culpa, y me deja a mitad del camino, como con algo “atragantado” y sin poderlo ni expulsar ni tragar del todo. A quién se le piden disculpas de algo de lo que no somos directamente responsables? O hasta dónde somos conscientes de la responsabilidad que nos toca en cada uno de estos sucesos que parecen tan ajenos a nosotros? Podrá haber quien, en su casa, haya pensado que no fue partícipe, desde ningún ángulo, del accidente de trenes que sucedió hace unos días en nuestro país, por ejemplo, o del asesinato de una jovencita al comienzo de la semana, o de la muerte de un hincha de fútbol? Y qué es la sociedad, que somos los hombres en nuestra vida comunitaria? No es que dejamos de ser sólo individuos para co-accionar en grupo en determinadas situaciones? Qué es la democracia? Quiénes son o a quiénes representan nuestros gobernantes? Qué es el voto y que consecuencias implica elegir a quienes deciden tomar determinadas medidas en nuestro nombre, o no tomar ninguna? Qué parte nos toca a cada uno, a los que creyeron y a los que nunca creímos? Puedo excluirme de estas u otras responsabilidades? 
Con este panorama, claro, algún sentimiento tiene que aparecer…la vergüenza, dentro de todo, no me parece tan descabellada ahora…No acostumbro a “lavarme las manos”, en la acepción más metafórica de la frase, pero hoy siento vergüenzas, algunas propias, la mayoría ajenas.

23 comentarios:

Cayetano dijo...

Es cuestión de empatía, de ponerte en el lugar de los demás. Los psicópatas, por ejemplo, tienen esa cualidad atrofiada. Son incapaces de ponerse en el lugar de la víctima a la que están destrozando la vida.
Un saludo.

Patzy dijo...

Cayetano:
Bueno, al menos lo mío no es psicopático...aunque no me deja de preocupar! Je! Gracias por pasar, amigo mío. Y gran abrazo.

Cayetano dijo...

Está claro que no es tu caso, si no no tendrías vergüenza ajena.
Un saludo.

Arianna dijo...

Un po' inquietante...ma ben fatto! Ciao, Arianna

Patzy dijo...

Arianna:
E sì, può essere un po 'inquietante il mio disegno, perché deve esprimere qualcosa di simile alla vergogna ... quindi devo prendere il tuo commento come un complimento! Ha! Grazie per la visita, Arianna, e abbraccio

rodolfo pace dijo...

Uno lo siente cotidianamente, ante algún hecho familiar, ante una desubicación de alguien el ámbito laboral, ante los hechos que suceden en la ciudad y el país y que pensas como repercutirán en el otro ajeno que lee o escucha semejante cosa, lo sentís, te afecta y restas puntos en la suma algebraica de tu calidad de vida, porque te das cuenta que es imposible que no ocurra algo que te genere esa sensación, te es ingobernable.
Felcitaciones por tus obras, que tan bien sintetizan todo lo expresado.
Abrazo!

Patzy dijo...

Rodo:
Tenés razón con eso de la "suma algebraica"...a veces sentís que restaste demasiado o peor, que restaron por vos en tu evaluación! Je! Gracias por pasar. Abrazoooo

Ceo dijo...

Hace décadas que estoy estupefacto y no puedo salir de eso porque soy argentino, aquí ocurre ese sentimiento que describís todo el tiempo, es cotidiano, es una maldición...algo habré hecho para reencarnarme en este país...y lo estoy pagando con creces!!
Saludos!!

Patzy dijo...

Ceo:
Jajaja!!!! "Algo habré hecho para reencarnarme en este país" me pareció una frase genial, tiene un gran sentido trágico, no plantea reencarnarse "en qué" sino "en dónde"! Jajaj Quedate tranquilo, somos unos cuantos que nos habremos mandado "de las nuestras", y nos juntamos todos acá! Saludos!!! Y gracias.

Mirella S. dijo...

Este es un tema que da para hablar largo y tendido. Creo que las personas que intentamos, a pesar de nuestros defectos, ser cada día un poco mejores, sufrimos mucho de esta vergüenza, que nos pertenece hasta cierto punto.
Nos pertenece porque formamos parte de una sociedad y tenemos que integrarnos y aceptar ciertas pautas con las que no estamos del todo de acuerdo.
Tenemos que soportar la vergüenza a que nos somenten nuestros gobernantes y políticos con discursos falsos y prepotentes.
También está la vergüenza de nuestra pasividad ante tanto atropello.
Excelente post, Patzy.
Un besote.

Patzy dijo...

Mirella:
Lo de la "vergüenza de nuestra pasividad", me está agarrando muy seguido! Gracias por comentar, y gran abrazo!

ANTONIO CAMPILLO dijo...

Con una imprescindible y brillante alegoría de diseño, empiezas una importante reflexión de toma de conciencia y posicionamiento social, Patzy. La vergüenza ajena es más vejante que la propia. La propia pertenece a nuestras limitaciones, que no tienen por qué ser ni muchas ni pocas, pero es corregible en el momento de producirse. La ajena engloba, como expresas en tu reflexión, una vergüenza de todos, de una sociedad que habiendo admitido unas reglas percibe una falta de principios fundamentales, de incoherencias admitidas, de desajustes en la realidad cotidiana. Nos abocan hacia una solución sin futuro en la sociedad a la que pertenecemos. Admitiendo que es así, Patzy, no por ello un cambio hacia otro rumbo de similar características soluciona el problema. Este modelo social ha caducado. Es preciso encontrar otra forma de convivencia en la que no exista la vergüenza ajena.

Un fuerte abrazo, querida Patzy.

Patzy dijo...

Antonio:
No es la primera vez que me sucede con tus comentarios, me vienen ganas de responderte solo: "chan, chán"! Y listo, esta todo dicho. Qué más puedo agregar? Agradezco, eso sí, contar con tus acertadas apreciaciones en mi espacio. Por supuesto coincido contigo, pero yo no lo podía habar expresado mejor que tú. Gran abrazo, amigo mío!

Guard. del Faro dijo...

Mi scuso se non commento questo specifico post, ma volevo complimentarmi per la grande padronanza dell'arte italiana, che ho notato sull'altro blog.
Cordiali saluti.

Patzy dijo...

Guardiano:
Ti ringrazio molto! Tuttavia, ti dico che mi puoi lasciare commenti sul mio altro blog se vuoi, io rispondo a tutti i messaggi che mi lasciano su entrambi i blog, per me è un piacere dare il benvenuto a voi, i miei lettori, e anche a te, Guardiano! Torna quando vuoi, da questo o l´altro blog. Grande abbraccio

Guard. del Faro dijo...

Ciao, gentile amica,
ho dato uno sguardo alla produzione qui pubblicata e devo dire che è molto convincente.
Le tue opere risultano originali e cromaticamente equilibrate.
Io credo che il futuro sarà proprio dell'arte digitale, massicciamente entrata a far parte della nostra vita e continuerà a farne parte, con innovazioni tecnologiche che la renderanno ancora più pregnante e suggestiva.
Sono convinto - e te lo dico con l'esperienza dello storico dell'arte - che avrai un futuro anche in ambito illustrativo, penso infatti i tuoi lavori sono molto indicati come locandine teatrali o cinematografiche.
Un cordiale saluto.

Patzy dijo...

Guard.del Faro:
Ciao Guardiano! Oggi sono stata su un blog nel quale tu collabori, e mi ha risposto Rosa (che dopo ha visitato il mio blog dell´Italia). Sei molto gentile, e ti dico, anche, che forse il mio lavoro sia teatrale perché sono scenografo! Ha! Ma oltre la mia arte digitale, anche io dipingo all´olio, cosí che spero di andare avanti, entrambe tecniche. Sono contenta che ti sia piaciuto questo mio spazio, e grazie per la tua gentile visita. Grande abbraccio e a presto.

Guard. del Faro dijo...

Complimenti anche per la tua attività di scenografa.
Vorrei vedere i tuoi quadri a olio, m'indicheresti il link?

Patzy dijo...

Guard. del Faro:
Non li ho caricato in rete, ma stiamo preparando un sito web con loro. Appena sia finita, lo faró sapere. Tutto ció che aveva pubblicato fino a questo punto, mi riferisco ai miei dipinti, mi hanno consigliato di cancellarlo, cosi dopo apparirá tutto nella mia pagina ufficiale. Grazie, caro amico, per il tuo interesse nella mia opera! Grande abbraccio.

Enrique dijo...

Lo peor de la vergüenza ajena, Patzy, es que no puedes enmendar una situación o disculparte por algo que no haces.
A mi me ocurre a menudo. Y no se 'cura' con la edad. Imagino que es cuestión de sensibilidad y lo cierto es que se pasa muy mal.
Hay que aprender a convivir con ello.

Abrazos!!

Patzy dijo...

Enrique:
Exactamente, eso de no poder disculparte con nadie, en el caso de la vergüenza ajena, es lo peor! Aunque, por otro lado, no estaría uno "con los patitos en fila", si adelante va alguno mandándose "macanas", y atrás vamos los otros diciendo "perdón por él", "perdón por él", no? Je! Gran abrazo, amigo, y otra vez gracias!

Sandro e Cristina dijo...

Ottimo lavoro Patzy, complimenti.
Ciao ciao Sandro & Cristina

Patzy dijo...

Sandro e Cristina:
Grazie, davvero, dei vostri commenti sui miei due blog. Spero di continuare a vedervi nel vostro blog o in questi. Abbraccio!

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